Archive | julio 2012

El concepto mega-scooter

Todo el mundo atribuye a Honda la paternidad del mega-scooter. Pero parece que el origen puede ser hijo de la creatividad hispana. La firma Montesa realizó un prototipo, que no gustó, ya en 1959.En él vemos ya palsmada la característica plataforma para apoyar los pies hacia delante, el respaldo lumbar, y esa gran idea de los rieles para poder adaptar el asiento a la medida de su conductor. La protección Aerodinámica no contempla la característica pantalla acrílica, o parabrisas.Imagen

También me han llegado noticias de otro prototipo desarrollado en España
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El “Centauro”, de 1967, equipado con un motor Lambretta. http://stabilcar.over-blog.com/article-27613489.html

Este posterior desarrollo más evolucionado, si que nos encamina mucho más hacia la tipología “mega”, ya con su pantalla, respaldos para piloto y pasajero y se atisba una maleta posterior para dotarlo de otra de las características propias de un maxi que se precie: capacidad de carga. El trabajo estaba más que encaminado, la senda abierta…todo en bandeja para que otros lo aprovecharan. Triste historia la nuestra. Grandes creadores y pésimos empresarios.

¿Quien no ve similitudes en la Honda Spacio de estos ancestros hispánicos?

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Luego vino la Piaggio Hexágon,  la Suzuki Burgman…La tipologia de “moto” con más proyección hacia el futuro, seguramente porque es una plataforma muy aprovechable para la tecnología eléctrica.

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Definicion de la palabra “MOTERO”

 Es un típo al que le gustan mucho las motos (valga la redundancia), pero no sólo eso, para él, tiene igual belleza una Harley Davidson que una humilde Vespa Primavera. Las dos tienen esa magia que sólo los vehículos de dos ruedas saben dar.

 Se ha pasado la vida admirando otras máquinas, alucinando con alguna belleza de esas que de vez en cuando ve rodando por ahí. Por circunstancias de la vida, le ha tocado conducir motos un poco “patateras”, aunque no por ello ha dejado de amarlas.

 Se interesa por la técnica y el funcionamiento de los motores. Tiene en su casa una colección de libros relacionados con el tema de las dos ruedas. Está deseando transmitir toda esta información a otras personas. ¡ No le encanta, le entusiasma, hablar de motos. !…sin embargo, no le molan mucho las carreras de motos. No es de los que se irían a Montmeló a ver a Dani Pedrosa, pero sí que se moriría por hacer un viaje de costa a costa en Estados Unidos, o Venezuela por ejemplo. No entiende como a gente que él conoce, le puede gustar la competición sin gustarle conducir las máquinas y sin entender que se siente tras el manillar de alguna de ellas.

 Respeta las normas de circulación. Su conducción es mas bien tranquila y relajada. Le gusta más disfrutar del paisaje y de la carretera que de la velocidad pura. Es de los que no se juega el tipo por llegar antes a los sitios, prefiere llegar media hora mas tarde a una cita que reventarse la cabeza por ahí corriendo.

 Se siente alguien especial cuando conduce su máquina. Cree que la vida otorga a veces grandes momentos y este es uno de ellos. Cuando está a lomos de su moto el tiempo pasa más despacio. El aire le golpea la cara con furia, mientras nota que se le ponen los pelos de punta cuando llega la siguiente curva…¡¡ GRITA !!

 Ve pasar como un rayo a esos “supercampeones” enfundados en sus monos mientras se come tranquilamente un bocadillo, detenido en un solitario paraje. No soporta a algunos “quemados” de las dos ruedas, que con sus imprudencias y temeridades lo único que hacen es dar una pésima imagen del mundo de la moto. Comprende también que hay gente que odia la moto por sistema, y alguna vez ha tenido algún desagradable incidente con ciertos “conductores” maleducados.

 No tiene a nadie quien compartir su afición, parece el “rarito” en su trabajo, pues haga el tiempo que haga (y aunque tiene carro), va a laborar todos los días con su mega. En el trabajo alucinan cuando le ven entrar un día lluvioso, empapado hasta las cejas pero seco por dentro: -¿cómo no vienes en carro?- es la pregunta de turno.

 Se muere de ganas de salir por ahí a rodar. Lamentablemente a su “parienta” no le gusta tanto, y muchas veces ha tenido que sucumbir a los ruegos de ella por no coger la moto.

 Saluda por ahí a todos los otros moteros que él ve, aunque muchas veces piensa que si ni siquiera lo han visto pasar, pues no recibe la menor respuesta. !Da igual!, piensa, ¡alguien ya saludará!

 Él llama “moto” a cualquier vehículo de dos ruedas con motor, ya sea scooter, trail, croos, custom o racing.

 Disfruta tanto revisando o lavando su moto como conduciéndola. Se toma su tiempo en ello. Le da algo de reparo dejar su montura en la revisión (la tiene en garantía) cuando le toca. Piensa que no le van a mirar lo que deben y encima va a tener que “calcar” un pastón. Cuando finalice la garantía hará el mantenimiento él mismo, como ha hecho con todas las motos que han pasado por sus manos. Es un “manitas” de la mecánica, tiene herramientas de las que pocos usuarios disponen, como llaves dinamométricas, goniómetro, compresor de aire, etc. Realizar una reparación/revisión en sus motos es para él como una ceremonia, dado el mimo y el cuidado conque la hace; antes de empezar algo, se estudia el correspondiente manual de taller.

 No está obsesionado ni enfermo con su afición, simplemente es un rasgo mas de su personalidad. No está “Loco”, ni es un fanático SOLO ES PURA AFICIÓN. Lo lleva con toda normalidad en su vida. Hay temporadas en las que casi se olvida de todo esto y le interesa más la música o amar.

 Por supuesto, sabe que hay otras muchísimas cosas buenas en la vida, pero esto de la moto le ha calado muy hondo y siempre llevará dos ruedas en su corazón.

 Extraído de:

[url=http://freetimeve.wordpress.com]FREETIME[/url]

 Si visitáis ese sitio podéis leer más cosas interesantes

 Es muy curioso como viven los norte-americanos el fenómeno scooter. Por una parte es muy “cool” porque viene de Europa (la Vespa es un icono), por otra parte, acostumbrados a las Harley…hay que estar bien plantado, porque algunos lo ven como un “mariconismo”. Lo que me encanta es que en una salida asisten juntas Vespas modernas y clásicas, Silverwings, scooters coreanos…Son menos “clasistas” en esos aspectos. Y las rutas…bestiales. Imaginate un “de costa a costa” USA en scooter…tira millas . Y lo hacen y flipan porque se dan cuenta de que SI SE PUEDE VIAJAR EN SCOOTER…tienen menos pre-juicios que nosotros. Yo tengo severas alucinaciones con esta gente. Se hacen unos inventos de la leche…de veras , es para verlo.

 Si podéis, pegarle un repasito a esto: hay cosas muy curiosas.: el subtítulo es muy aclaratorio, mirar esta sección.: “Battle scooters / If you’re secure in your manhood.” (¡¡¡si estas seguro de tu hombría !!!)

 http://www.advrider.com/forums/

¿Ha existido una “burbuja motociclista”?

Ahora estamos sintiendo la presión de la depresión. Lo de crisis se ha quedado pequeño. No me considero capacitado para entrar en temas de profundo calado económico. Me voy a ceñir a nuestra afición a las motos. Hemos vivido una época en que el crédito fácil ha puesto al alcance de muchos motos que realmente son “inalcanzables” para un sueldo de españolito.

Maravillosas máquinas cuajadas de caballos y tecnología. Muchos han sido los que en poco tiempo han “progresado” de una 125 convalidada a una 1000 de más de 100 cv. El crédito fácil, la presión publicitaria, que nos ha tocado “nuestros más bajos instintos” para que sucumbieramos a los cantos de sirena del moto-consumismo.

Daystar 125, una pequeña custom muy vendida.

En estas “vocaciones” recién despertadas, también se han “hinchado” como una burbuja. Pues “nuestra afición” siempre requiere de , como los buenos vinos, buena materia prima, sabiduría, paciencia y tiempo.

Es muy humano lo que ha sucedido. Se ha vendido la cabra de que “más es mejor” y yo no estoy de acuerdo para nada en eso.

Todos buscamos experimentarlo todo, pero creo que hemos vivido un sueño. La humildad se impone. Y si no tienes la “fuerza moral” necesaria, puede que abandones la afición.

Una moto, demasiado potente para ti, no te hace mejor piloto. Solo te lo hace creer. Ser buen piloto, para nosotros, gente de la calle, es rodar con seguridad por cualquier tipo de carretera, no bajar la guardia, conocer tus límites y los límites de tu moto. 

Siempre he alucinado con qué desparpajo se consideran obsoletas las motos. En un país como el nuestro, donde se puede circular en moto muchos dias al año, la gente apenas tiene una media de 4.000 ó 5.000 kilómetros al año. Creo que muchos se pasan más horas frente a la tele viendo el Moto GP que rodando…pero no ya  por la calle…sino por esas carreteras y carreterucas de nuestra maravillosa y curvilínea geografía. Realmente con cosas más pequeñas y asequible, se puede disfrutar y mucho. Incluso lograr resultados sorprendentes. Pero para eso hay que hacer un ejercicio de realismo, quitarse los prejuicios y no tener miedo al “qué diran”.

Las normativas son cada vez más restrictivas con respecto a la velocidad. El consumo de combustible, los costes que conllevan…hacen muchas veces insostenibles motos que compramos en los buenos tiempos.

Con este rollo quiero lanzar un mensaje positivo: que no hay mal que por bien no venga.

Mi amigo y compañero de rutas Luiscarlos me ha pasado este enlace:

http://www.motoblog.it/post/45359/20-000-pieghe-2012-il-racconto-di-unavventura-tra-curve-e-passione

La ganadora de la regularidad ha sido una Vespa 150 veterana. Esto pone en cuestión axiomas que han sustentado esta carrera hacia el lujo, el peso elevado, la tecnología sobresaliente. Realmente NO necesitamos un “motarrón del 15” para disfrutar de nuestra afición. Hace falta eso, afición, buenos amigos, un poco de dinero y tiempo.